Las avulsions dentales
Una avulsion dental es un desprendimiento total de un diente debido a un traumatismo.
Ocurre como consecuencia de haber recibido un golpe muy fuerte en la zona bucal o tejidos anejos y hace que perdamos alguna de las piezas de nuestra dentición.
En este tipo de accidentes son tratables si se actúa con urgencia para tratar de preservarlo de la mejor manera posible.
Cosas a tener en cuenta al perder un diente
El tiempo para el reimplante y el medio de almacenaje son los factores más críticos para el pronóstico.
El diente debe conservar toda su integridad. Se debe recoger con la corona (la parte que podemos ver por encima de la encía) y procurar que la raíz este intacta.
Suele ocurrir generalmente en pacientes jóvenes (o niños).
¿Cómo actuar ante una avulsión dental?
Cuando un diente es avulsionado, es de vital importancia reimplantarlo cuanto antes, para así tener un mejor pronóstico y que se integre de manera más eficiente en el hueso.
Lo primero será buscar el diente. Es muy importante que no se toque por la raíz para no eliminar las fibras que se han roto al desprenderse el diente. Esto significa no limpiar el diente más que con un chorro de agua, nunca frotar la raíz.
Como medio de transporte y conservación, lo más habitual y que tenemos a mano es la leche desnatada, ya que es mejor que no contenga grasa (la de coco también sirve).
En el caso de los niños es común que se coloquen el diente debajo de la lengua, para que sea conservado con la saliva. Sin embargo, no es recomendable ya que ¡podría tragárselo!
Una vez conservado el diente y puesto en un sitio seguro, se ha de acudir a la clínica lo antes posible para reducir el tiempo que el diente está fuera de su lugar, y así tener más posibilidades de éxito, reponiendo la pieza en boca.
En la clínica, el profesional al cargo colocará el diente en el lugar que le corresponde. Es algo parecido a lo que sucede cuando se rompe un brazo, debemos colocar las partes en la posición que ocupaban al principio.
En estos casos, el diente será ferulizado con los de al lado (unidos mediante un alambre o un material rígido), de la misma manera que una escayola mantiene el brazo estable.
Debido a que el diente sale totalmente del hueso, este pierde también los vasos y nervios a los que estaba conectado, por lo que perderá su vitalidad. Esto hace que sea necesario realizar un tratamiento de conductos, más conocido como endodoncia, que facilitará que el diente se mantenga a largo plazo.